Oratorios
Desde un principio Don Bosco nos plantea la vida del joven en base a la alegría, la libertad, el juego y la esperanza. Sabiendo claramente que los niños deben ser respetados y queridos dejando de lado las situaciones de violencia, trastorno o maltrato.
Para Don Bosco la alegría es la necesidad fundamental de la vida, el estado propio del ser humano en el cual se siente seguro y protegido dentro de un ambiente agradable.
En este contexto podemos situar también el gran trabajo que desarrolló Don Bosco para el bienestar del más necesitado, por aquel niño o joven que dejo de sonreír en situaciones de extrema urgencia. Él utilizando su ingenio, talento y creatividad como vehículo de expresión fue capaz de difundir un mensaje de esperanza devolviendo las fuerzas a un corazón acongojado por la angustia y ayudándolo a surgir de la miseria que nos deja la tristeza.
Esfuerzos como este es el que queremos transmitir por medio de este proyecto, elaborando elementos que estimulen y alienten a nuestra juventud, proponiendo animación juvenil, evangelización, desarrollo e inserción social, basado en valores, como la solidaridad, la cooperación, el respeto mutuo y el trabajo en equipo.
Buscamos entonces ser base para la iniciativa de proyectos de solidaridad y ayuda mutua que devuelvan y renueven la esperanza y alegría en nuestra juventud. Nuestro trabajo no es simplemente el material o filantrópico es un trabajo más integral que implique una dimensión material y espiritual.
Estamos convencidos que bajo la tutela de Don Bosco y María Auxiliadora lograremos ser un excelente medio para divertir, educar, instruir y moralizar, en un momento donde la niñez y la juventud del sur necesitan. |